GARA, 30/10/02
Denuncias de
torturas
Josu Jon
Imaz: «Posiblemente estén buscando justificar algún tipo de posible
delito contra la propia Ertzaintza»
GARA
BILBO
El portavoz del Gobierno de Lakua, Josu Jon Imaz, aseguró ayer que las denuncias por torturas y malos tratos contra la Ertzaintza realizadas por los jóvenes detenidos el pasado jueves en Uribe Kosta «carecen de cualquier fundamento» y dijo que «no tienen mayor credibilidad que las realizadas en ocasiones anteriores».
Los jóvenes, que permanecieron cuatro días incomunicados en dependencias de la Policía autonómica, denunciaron haber sufrido golpes, amenazas, vejaciones sexuales y alucinaciones.
Además, Imaz señaló que los arrestados «posiblemente estén buscando justificar algún tipo de posible delito contra la propia Ertzaintza».
El Departamento de Interior de Lakua se adelantó a Imaz en su rechazo a estas denuncias por torturas y malos tratos, así como en su interpretación de las mismas.
En una nota de prensa emitida a primera hora, tras conocerse la información que publicaba ayer mismo GARA, el departamento que dirige de Javier Balza respondió negando «rotundamente» dichas acusaciones y afirmando que los arrestados «fueron tratados en todos los casos correctamente durante su estancia en las dependencias de la Ertzaintza».
Asimismo, indicó que dichas acusaciones contra la Ertzaintza no tienen «mayor credibilidad que las realizadas en ocasiones anteriores» contra ese Cuerpo policial. «En todos los casos han sido desestimadas por los diferentes órganos judiciales ante la inexistencias de pruebas reales», se argumentaba en la nota de prensa de Interior.
Al mismo tiempo, en el texto se recordaba que los arrestados habían sido puestos a disposición judicial «por su presunta relación con hechos vinculados con la violencia callejera y, en uno de los casos, por colaboración con ETA».
Cabe señalar que todos los jóvenes rechazaron ante el magistrado de la Audiencia Nacional española las acusaciones policiales y explicaron que se vieron obligados a aceptar la autoinculpación «porque se realizó bajo tortura», según confirmó su abogado.
«Intenciones reales»
Interior manifestó que, «al margen de las intenciones reales», las acusaciones buscan «justificar de antemano posibles delitos que se puedan cometer en el futuro contra agentes» de la Policía autonómica.
Ante ello, defendió a la Ertzaintza como «una institución escrupulosamente democrática, que ha acreditado a lo largo de su breve pero intensa historia un comportamiento ejemplar en sus relaciones con el conjunto de la ciudadanía». «Hablan de cámaras, y allí las hay»
Al valorar las declaraciones del portavoz de Lakua, Josu Jon Imaz, y del Departamento de Interior, Endika Lejarzegi afirmó estar «flipando». Dijo que «hablan de torturas de otros cuerpos policiales y no ven lo que tienen en casa. Hablan de cámaras y allí las hay, pues que ahora demuestren a la sociedad lo que han grabado». Dirigiéndose a Imaz, indicó que «ojalá que hubiese estado allí» para ver lo que ocurrió. Al ser preguntado sobre cómo se pueden demostrar las torturas, comentó que «hay marcas que no se ven, golpes que no dejan marca o se van al cabo de dos días, no se pueden comprobar si no se ha estado allí. A mí me han hecho vejaciones y eso no se puede comprobar». -